El mensaje de miedo y los métodos de crueldad de la Administración de Donald Trump contra los indocumentados están dando resultados. La Administración dice haber logrado durante el segundo mes del mandato las cifras en la frontera “más bajas en la historia”. Las autoridades de Seguridad Nacional afirman que se registraron 7.180 cruces ilegales en marzo en la línea con México. Es el segundo mes a la baja para el Gobierno de Trump y marca uno de los periodos con menos tráfico en la historia reciente de Estados Unidos. El número representa una caída del 92% comparado con diciembre de 2024, el último mes completo de Joe Biden en la presidencia y cuando los demócratas aseguraban que estaban logrando uno de los meses con menos cruces de migrantes.“Este hito demuestra que el control de la frontera se está convirtiendo en realidad, algo que parecía imposible solo hace algunos meses en la Administración Biden”, señala en un comunicado la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por las siglas en inglés). La institución, que depende del Departamento de Seguridad Nacional, asegura que las cifras son todavía preliminares y que en los próximos días se darán a conocer las oficiales. En febrero de 2025 se documentaron 11.709 cruces en el límite con México, que ha sido por décadas el principal paso de la migración por tierra a Estados Unidos.El contraste de las cifras de marzo es aún mayor si se comparan con las 155.000 aprehensiones en promedio que se registraban mes con mes durante la era de Biden. El aumento en los flujos de los cruces irregulares llevó a los republicanos a considerar que el país se encontraba a merced de una invasión de extranjeros. Fue el calificativo con el que golpearon al presidente desde mediados de 2022 y que utilizaron como munición hasta la campaña de 2024. Diciembre de 2023 dejó el mayor número de cruces, con 301.981.La situación que está viviendo en la frontera es similar al clima de castigo que Trump impuso en su primera presidencia. A finales de enero de 2017 recibió el testigo de manos del demócrata Barack Obama. Su Gobierno documentó en enero 42.600 cruces por la frontera sur. El número ya reflejaba una disminución desde los 58.000 y 66.000 personas que hicieron el viaje durante los tres últimos meses de 2016. Los migrantes sabían que a Washington llegaba Trump con su mensaje antimigrante. En febrero se contabilizaron 23.500 aprehensiones. La caída fue incluso más pronunciada en marzo de 2017, con 16.588 cruces.Los números son hoy todavía más bajos. Esto puede atribuirse al permanente mensaje que Trump y su Gabinete lanza contra quienes piensan migrar a Estados Unidos. Es una comunicación que procura trasladarse como amenaza. Basta con ver el reciente anuncio que Kristi Noem, la secretaria de Seguridad, hizo desde el CECOT, la cárcel de Nayib Bukele en El Salvador. “Quiero que todo el mundo sepa, si vienen a nuestro país ilegalmente, esta es una de las consecuencias a las que se pueden enfrentar”, dijo la funcionaria en un mensaje que subió a las redes sociales.Aún queda por ver si la dura estrategia elegida por los republicanos mantiene su eficacia. Durante la primera presidencia de Trump los cruces fronterizos ilegales comenzaron a subir nuevamente a finales de la primavera. Crecieron de forma ininterrumpida por ocho meses, de mayo a diciembre de 2017. En septiembre de 2018 fueron 50.500, un 300% más de lo que se registró al inicio del mandato.Las cifras actuales son suficientemente prometedoras para que los funcionarios trumpistas y los republicanos den una gira triunfal por los medios aliados. La secretaria Noem dijo el lunes en una entrevista con Fox News que aún está a la espera de que México y el Gobierno de Claudia Sheinbaum hagan más para contener a los migrantes en su frontera sur, en los límites con Guatemala. John Cornyn, uno de los senadores de Texas, el Estado que se convirtió en epicentro de la crisis migratoria del mandato anterior, ha definido el momento de esta forma: “Resulta que el Congreso no necesitaba aprobar más leyes. Solo se necesitaba un presidente que tuviera la voluntad de hacerlas cumplir”.
